La obra pictórica de Margot Römer se ha destacado siempre por su brillante colorido. Partiendo del tema del urinario en los años setenta, pasando posteriormente por las banderas y sus estrellas, y actualmente empleando exclusivamente los colores primarios y secundarios, cada etapa se ha caracterizado por su referencia a los hechos sociopolíticos de Venezuela. Su obra, comentada favorablemente por los críticos más destacados en cada uno de sus períodos (Marta Traba, Roberto Guevara, Víctor Guédez entre otros), ha sido también reconocida con varios de los galardones más importantes de Venezuela.