El hombre violín
El general Carvallo comenzó a...
por Oscar Yanes, EL Universal, Febrero 05. 2010
El general Carvallo comenzó a decir que "ese hombre debe tener algún pito escondido"
Manuel Villarroel, el primer actor de la compañía de Esperanza Iris, se estaba tomando un brandy, aquel jueves 22 de mayo, en horas del mediodía en el botiquín "El Dólar", en la esquina de La Palmita, con Charles Lamas, "El Hombre Violín y Juan José Churión.
"El Hombre Violín", era el primer imitador del mundo, de todos los instrumentos musicales y además ladraba y rebuznaba. Había debutado tres días antes, en el simpático Teatro Calcaño.
Lamas sorprendió a toda Caracas, cuando en un salón del Club Venezuela interpretó el Concierto Número 2 para Violín del diabólico Paganini y todos los que se encontraban almorzando en el comedor, corrieron para la sala de fiestas a ver al singular violinista y se encontraron con que "El rey de la risa" emitía los maravillosos sonidos por su propia boca sin ningún violín. El general Carvallo, comenzó a decir que "ese hombre debe tener algún pito oculto en alguna parte", lo que indignó al artista, quien de inmediato se fue acompañado por varios cronistas a la playa del Mercado de San Jacinto y empezó a rebuznar; a fuerza de rebuznos se llevó a dos burras y un burro hasta la esquina de Pajaritos, en donde los arrieros ya fastidiados, pues los asnos seguían a Charles, le pidieron que dejara de roznar. Otra noche en plaza Bolívar empezó a ladrar y no se sabe que dirían aquellos ladridos, pero el pacífico "Cenizo", el perro del pueblo, que se sentía guardián de la plaza, se puso bravísimo y por poco lo muerde. Desde ese día Lamas no podía cruzar la plaza; "Cenizo" lo perseguía y le tiraba mordiscos.
Dos perros entraron en "El Dólar" y Lamas les ladró. Los animales se fueron. -Hombre, ¿Qué le has dicho a esos animales en su propio idioma? preguntó Villarroel. Y Churión respondió: "Les ordenó que se fueran porque los iba a morder y además los amenazó con que tenían que pagar esta cuenta"& Todos rieron del chiste y Villarroel sacó dos entradas para la función de la noche y se las dio a Lamas para que asistieran. Entregó también dos entradas a Churión. Esa noche en el Municipal se presentaba la opereta
Juan Segundos, en tres actos. Se anunciaba que al finalizar el tercer acto se presentaría la
Danza de las Horas, de la ópera
Gioconda, con la primera bailarina Minna Corio.
El "Hombre Violín" y Churión se sentaron juntos. Al terminar el segundo acto, todos vieron asombrados como Villarroel se balanceó, como si estuviera borracho y después cayó sobre las tablas. En el propio escenario las mujeres comenzaron a gritar. Bajaron el telón. Churión y Lamas corrieron hacia los bastidores. Sobre cajones cubiertos con unas colchas estaba el cadáver del actor.
Manuel era hermano del gran actor Villarroel, quien junto con Concha Martínez, la intérprete de "Caramelo", tantas veces triunfó en el escenario del "Caracas". Una hora después del entierro de Villarroel, la viuda y los dos pequeños hijos del artista, fueron desalojados del hotel, porque debían cuatro meses de alojamiento.
Así son las cosas.